El miedo al dolor es una de las principales causas que hace que muchas personas decidan no acudir al dentista, lo que trae consigo serios problemas de salud. Ese miedo al dolor provoca estrés y ansiedad en algunos pacientes, que acaban desarrollando odontofobia. En el Día Mundial contra el Dolor, que se celebra cada 17 de octubre, Sermade hace un llamamiento a todas las personas que se bloquean cuando tienen que acudir al dentista porque, actualmente y siempre que sea necesario, la sedación consciente ayuda a superar ese miedo al dolor y permite al odontólogo realizar su trabajo en las mejores condiciones.

Los especialistas de Sermade valoran todas las opciones terapéuticas para un mejor manejo de sus pacientes: personas mayores que viven en residencias que no siempre están familiarizadas con los tratamientos odontológicos. “Así, la sedación consciente intravenosa es el proceso mediante el cual se produce una depresión de la conciencia inducida por la aplicación de fármacos, pero el paciente mantiene la capacidad de responder a órdenes verbales o estimulaciones táctiles ligeras. Se recurre a esta sedación para aliviar los procesos ansiosos que algunos pacientes presentan en ciertos procedimientos médicos y/o quirúrgicos”, explica el doctor Luciano Bermejo, coordinador de Centros Residenciales de Sermade.

Cómo se procede

Los odontólogos de Sermade se ponen en contacto con los servicios médicos de la residencia donde se encuentra el paciente a tratar, con el fin de conocer la medicación que está tomando, el historial clínico y el estado de salud o enfermedad actual para valorar los riesgos que pudieran influir en el proceso de sedación consciente.

“Trabajamos en colaboración con la empresa Indolora, que estudia cada caso por separado. Es decir, siempre se valora el riesgo anestésico antes de someter al paciente al proceso de sedación”, señala Bermejo.

Desde su experiencia, este experto asegura que cada vez es más normal que las clínicas dentales realicen tratamientos bajo proceso de sedación consciente, sobre todo, con aquellos pacientes que presentan una elevada ansiedad, miedo al dolor o a las agujas y nauseas durante la manipulación en la cavidad oral.

¿Cuándo recurrir a la sedación consciente?

“La sedación consciente es un proceso recomendado para todo tipo de pacientes y  tratamientos”, afirma Bermejo. No obstante, destaca que los procesos odontológicos más prolongados y que puedan considerarse más agresivos, como las intervenciones quirúrgicas, son los que generan mayor ansiedad en los pacientes.

Más concretamente, Bermejo señala que el perfil de pacientes con los que Sermade pone en práctica este procedimiento son aquellos “que tiene deterioro cognitivo, alzhéimer o párkinson, y no colaboran cuando acudimos a las residencias a solucionar los problemas que muestran en la cavidad oral”. También se trata de un proceso recomendado para personas con discapacidad física o psíquica y que tampoco colaboran durante el tratamiento.

Principales beneficios

La sedación consciente permite:

  • Reducir el estrés y el miedo que provoca en algunas personas determinados tratamientos odontológicos.
  • Disminuir el dolor y malestar del paciente, porque la sedación intravenosa proporciona un estado de relajación.
  • Agrupar varios tratamientos es una misma sesión, aliviando a los pacientes que no soportan tratamientos de larga duración. Asimismo, disminuye el número de visitas del paciente al odontólogo.
  • Permite administrar analgésicos y corticoides que mejoran el postoperatorio.

Aunque cuenta con unidades móviles totalmente equipadas, Sermade lleva a cabo los procesos de sedación consciente en cualquiera de las dos clínicas convencionales que tiene en Madrid y Villanueva de la Cañada. “Debemos disponer de una superficie mínima y contar con la presencia obligatoria de, como mínimo, un especialista en anestesiología y reanimación. Además, siempre existe la posibilidad de una monitorización de las constantes vitales del paciente”, subraya el coordinador de Centros Residenciales. Para Sermade, la seguridad y el bienestar de sus pacientes es prioridad.

La sedación consciente también aumenta la confianza del paciente en el odontólogo, porque se olvida del dolor y otras sensaciones negativas, lo que facilita la práctica de futuros tratamientos.