La diabetes es una de las enfermedades crónicas más frecuentes. Según datos del Ministerio de Sanidad, seis millones de personas en España conviven con la enfermedad, una cifra que cada año aumenta de manera significativa, sobre todo en personas mayores de 65 años. En el Día Mundial de la Diabetes, Sermade quiere concienciar a la sociedad sobre la importancia de cuidar la salud bucodental, porque existe una interrelación de la diabetes con, sobre todo, las enfermedades periodontales: los pacientes que presentan diabetes son más susceptibles de padecer enfermedades periodontales y la propia enfermedad periodontal puede empeorar los procesos diabéticos.

“Los diabéticos son tres veces más susceptibles de padecer enfermedad periodontal que la población en general, debido a un peor control de la glucemia. A su vez, la enfermedad periodontal incrementa la resistencia a la insulina por parte de los pacientes. Como consecuencia, nos encontramos ante un círculo vicioso que se retroalimenta por sí solo”, explica el doctor Luciano Bermejo, coordinador de Centros Residenciales de Sermade.

En este sentido, subraya que cuando un paciente diabético no tiene un buen control de la enfermedad, los niveles altos de glucosa en sangre favorecen el crecimiento bacteriano y dificulta el control de las infecciones, provocando el empeoramiento de los procesos periodontales que, en último término, podrían derivar en la pérdida de piezas dentales. Además, como la diabetes retrasa la capacidad de cicatrización, el tratamiento de la enfermedad periodontal resulta más complejo. El mal aliento es otra consecuencia.

Aunque la relación entre diabetes y enfermedad periodontal es la que está más demostrada, el doctor Bermejo asegura que hay otras patologías bucodentales que también están relacionadas con la diabetes: candidiasis oral, infecciones más difíciles de controlar y caries.

Cómo prevenir

Como punto de partida, el paciente diabético debe tener bajo control el nivel de glucosa. De lo contrario, como ya se ha advertido, el riesgo de padecer enfermedades periodontales sería mayor.

El siguiente paso es que los pacientes diabéticos realicen visitas periódicas a su dentista de confianza para que vigile y controle las posibles lesiones que puedan surgir. “Un tratamiento temprano puede parar el crecimiento bacteriano y evitar un empeoramiento de la patología base y de otras complicaciones como alteraciones cardiacas, derrames y problemas renales”, explica el doctor Bermejo.

Por otra parte, la persona diabética debe tener una correcta higiene bucodental: cepillarse correctamente los dientes y utilizar hilo dental e irrigadores orales, porque contribuye a mejorar la salud oral general del paciente.

Por todo lo expuesto, para prevenir los problemas orales en pacientes diabéticos el doctor Bermejo aconseja:

  • Control del nivel de glucosa en sangre.
  • Cuidado de la salud oral con un correcto cepillado de los dientes y revisiones periódicas a su dentista cada 6 meses.
  • Cuidadoso manejo y cuidado de las prótesis que pueda llevar el paciente.
  • Control de la xerostomía derivada de la diabetes mediante el uso de sustitutivos de saliva.
  • Evitar fumar.

Tratamientos específicos

Sermade, consciente de la importancia de prestar especial atención a la salud bucodental de las personas mayores diabéticas, acude periódicamente con sus unidades móviles a las residencias para prestar servicios odontológicos profesionales a los pacientes con movilidad reducida que tienen dificultades para acceder a una clínica convencional.

Como las personas mayores diabéticas tienen necesidades y tratamientos especiales, el equipo de profesionales de Sermade mantiene una estrecha relación con el personal sanitario de los centros sociosanitarios para hacer un seguimiento de la salud bucodental de los residentes diabéticos, con el fin de detectar cualquier posible problema de manera precoz.

“Aunque el tratamiento siempre depende de la patología que presenta el paciente, que exista un control de la glucosa es determinante para prevenir y tener controladas las lesiones orales que puedan aparecer en la cavidad oral”, concluye el doctor Bermejo.