Un alto porcentaje de personas mayores llevan prótesis dentales. Pero, ¿qué son exactamente? Atendiendo a la definición de la Organización Colegial de Dentistas de España, se trata de un elemento artificial que sirve para restaurar la anatomía de uno o varios dientes, consiguiendo que el paciente recupere la funcionalidad y estética de su dentición. Se elaboran con material acrílico o porcelana y la base de la prótesis dental imita el tejido natural de la encía, con una pigmentación conocida como polimetilmetacrilato, que previene la acumulación de bacterias.

Tras la pérdida de piezas dentales, la directora de Sermade, Sara Guisado, explica que se produce el desplazamiento de los dientes adyacentes, originando problemas para masticar, impidiendo una alimentación adecuada y dificultando la correcta higiene oral, lo que deriva en un mayor riesgo de contraer enfermedades. “Por este motivo, la prótesis dental es clave para mantener una correcta salud bucodental de la persona mayor que, además, mejora su calidad de vida. Las prótesis dentales suponen una buena opción para evitar otras comorbilidades asociadas como son el aislamiento social o la ansiedad”, señala Guisado.

Tipos de prótesis

Hay dos tipos de prótesis bien diferenciadas: las fijas y las removibles.

  • Prótesis dentales fijas. Son aquellas que no pueden ser retiradas por el paciente. Existen diferentes opciones:

o             Prótesis fijas sobre dientes naturales, más conocidas como coronas dentales, que son las más populares para reemplazar y proteger los dientes muy desgastados o reconstruidos.

o             Puentes dentales, que son varias coronas unidas y requiere, como mínimo, dos dientes para su implantación.

o             Prótesis fijas sobre implantes dentales, utilizadas en pacientes que carecen de uno o más dientes y no quieren dañar los dientes naturales.

o             Prótesis híbridas sobre implantes, que combina la fijación de los implantes con la superficie de la mucosa de la encía para ajustar la prótesis. Se aconsejan en pacientes con una reabsorción ósea considerable.

  • Prótesis dentales removibles. Son aquellas que pueden ser extraídas por el propio paciente. En este caso, también existen diferentes alternativas:

o             Cuando se quiere recuperar todos los dientes, la mejor opción son las prótesis completas removibles, que abarcan toda la zona del hueso donde previamente se encontraban los dientes naturales. “En caso de que el paciente conserve algunos dientes de la arcada, se puede recurrir a la colocación de una prótesis parcial removible de resina”, aclara Guisado. Se sujetan en la boca a través de la encía y de los dientes adyacentes mediante unos ganchos metálicos.

o             Si el paciente cuenta con varias zonas desdentadas, las prótesis removibles esqueléticas son las más indicadas. Como inconveniente, destaca el aumento de la probabilidad de enfermedad periodontal y caries dental en los dientes que sirven de apoyo para la prótesis.

Cómo cuidar las prótesis dentales removibles

“Para aumentar la durabilidad de las prótesis dentales, es necesario realizar unos cuidados diarios y acudir a revisión odontológica de manera periódica”, subraya Guisado. Sermade se suma a los consejos aportados la Organización Colegial de Dentistas de España:

  • El personal del centro donde resida el mayor debe tener conocimiento del tipo, antigüedad y estado de la prótesis dentales removibles. Para ello, debe anotarlo en su historial en el momento de la valoración inicial. En este sentido, Guisado manifiesta el gran problema existente en las residencias a causa de la pérdida de prótesis dentales. “Por ello, en Sermade hemos creado un identificador de prótesis que se inserta, tanto en las que elaboramos nosotros como en las que ya tienen los residentes. Así como también el marcado de las prótesis, que consiste en colocar el nombre completo del residente en la superficies de la prótesis”, comenta su directora.
  • Para evitar infecciones fúngicas, la prótesis removible debe ser retirada para dormir. Además, Guisado señala que extraer la prótesis por la noche también es necesario para descansar de la presión que puede ejercer. Asimismo, se recomiendan masajes en las encías para mejorar el riego sanguíneo.
  • La prótesis debe guardarse en un recipiente seco o con agua fría.
  • Resulta fundamental revisar la mucosa oral para prevenir la aparición de úlceras traumáticas.
  • Limpiar diariamente la prótesis con agua y un cepillo con jabón líquido.
  • Solo en casos de sospecha de candidiasis, se recomienda introducir la prótesis durante unas horas en un vaso de agua con hipoclorito sódico al 10 % durante varios días.
  • En los casos en los que no se consiga estabilidad y retención de las prótesis dentales, es recomendable el uso de adhesivos para prótesis, almohadillas u otros elementos que ayuden a su retención. Este tipo de ayudas implican una mayor higiene de la prótesis dental.

En cualquier caso, la directora de Sermade insiste en que en caso de molestias como la aparición de ulceraciones, dolor o inestabilidad de la prótesis, el paciente debe consultar con el odontólogo de referencia.