El alzhéimer, además de ser la principal causa de demencia en todo el mundo, es la enfermedad que mayor discapacidad genera en las personas mayores. Los datos hablan por sí solos: en España más de 900.000 personas padecen algún tipo de demencia, la gran mayoría a causa del alzhéimer. En el Día Mundial del Alzheimer, Sermade, clínica odontológica móvil especializada en la atención bucodental de las personas mayores que viven en residencias, pone de manifiesto la importancia de una correcta higiene bucodental de los pacientes con alzhéimer para evitar complicaciones que comprometan su bienestar y calidad de vida.

Cuando se desarrolla la enfermedad, la persona comienza a perder las funciones cognitivas y, como consecuencia, su autonomía se ve comprometida para, entre otras cuestiones, mantener una adecuada higiene de dientes y encías. “De esta manera, se incrementa el riesgo de periodontitis, que es una infección grave de las encías que daña el tejido blando y destruye el hueso que sostiene los dientes. Por consiguiente, puede desencadenar en caries y, finalmente, en la pérdida de piezas dentales. Un proceso que afecta también a la capacidad de masticar y de alimentarse correctamente”, explica la directora de Sermade, Sara Guisado.

Además, un alto porcentaje de las personas que padecen alzhéimer presentan algún problema relacionado con las prótesis. “El deterioro cognitivo y la pérdida de movilidad provocan que los pacientes tengan dificultades para quitarse o ponerse las dentaduras removibles e incluso extraviarlas”, apunta Guisado. El cuidado y limpieza de las prótesis es otra cuestión importante a tener en cuenta para mantener una adecuada salud bucodental.

La importancia de la prevención

La directora de Sermade subraya la importancia de atender de manera preventiva la salud bucodental de las personas que padecen alzhéimer, sobre todo en las etapas iniciales de la enfermedad. “Debemos anticiparnos con una adecuada higiene de dientes y encías, así como el correcto seguimiento de los tratamientos”, detalla.

En este sentido, Guisado destaca la importancia de concienciar a familiares, cuidadores y al propio enfermo de la importancia de mantener la higiene bucodental, acudir a las revisiones odontológicas, realizar los tratamientos pautados, etc., con el fin de evitar posibles problemas de salud, que repercuten en el bienestar y calidad de vida de la persona.

Por ello, los odontólogos de Sermade acuden a los centros residenciales un mínimo de dos veces al año para realizar revisiones periódicas a las personas mayores, especialmente a las que padecen alzhéimer, para prevenir la aparición de enfermedades bucodentales.

Importancia de la especialización profesional

Tratar los problemas bucodentales de los pacientes con alzhéimer requiere de una formación especializada. Como explica la directora de Sermade, “el tratamiento dental en personas que presentan enfermedades degenerativas se realiza de manera muy respetuosa, nunca se fuerza ni incomoda”. Para ello, el odontólogo conoce al paciente para establecer una relación de confianza mutua antes de llevar a cabo el tratamiento. “De hecho, es frecuente que los odontólogos visiten en más de una ocasión al paciente antes de poder comenzar a realizar el tratamiento. Y, durante el mismo, se adapta a su estado y necesidades”, apunta Guisado.

Para ello, Sermade cuenta con profesionales especialmente formados y capacitados para la atención y manejo de pacientes con demencia, discapacidad o necesidades especiales, que presentan alteraciones conductuales, problemas de comunicación, ansiedad, etc.

Además, forma a los profesionales responsables de la atención directa en las residencias, con el fin de ofrecerles las herramientas necesarias para que puedan ayudar a los residentes a mantener una adecuada higiene bucodental.

Sedación consciente, un aliado eficaz

Cuando el paciente con alzhéimer no colabora, Sermade propone realizar el tratamiento odontológico bajo sedación consciente. “Mediante este procedimiento se produce una depresión de la conciencia inducida por la aplicación de fármacos, pero el paciente mantiene la capacidad de responder a órdenes verbales o estimulaciones táctiles ligeras. Por tanto, no es sinónimo de sedación profunda ni de anestesia general”, explica el coordinador de Centros Residenciales de Sermade, Luciano Bermejo. De hecho, aproximadamente, el proceso de sedación puede ser necesario en un 25-30 % de los residentes.

Limpieza de la cavidad oral, extracciones, cirugías… Todo tipo de tratamiento bucodental es susceptible de realizarse bajo el proceso de sedación consciente, siempre que el estado del paciente lo requiera y, además, lo permita.

La sedación consciente también aumenta la confianza del paciente en el odontólogo, porque alivia el estrés o la ansiedad, muchas veces derivados del miedo, que algunos pacientes presentan ante ciertos tratamientos o procedimientos quirúrgicos. De esta manera, la sedación consciente permite al odontólogo realizar su trabajo en las mejores condiciones y facilita la práctica de futuros tratamientos.