El papel de los abuelos en la crianza de los nietos es fundamental. Las lecciones de vida que enseñan son valiosísimas y, además, son transmisores de valores y hábitos de vida saludables. Pero los abuelos también son un pilar para las familias, ya que contribuyen a la conciliación familiar y ejercen de soporte económico. Por todo ello, en el Día de los Abuelos, que se celebra cada 26 de julio, Sermade quiere reconocer su labor.

La ONG Mensajeros de la Paz fue la responsable de promover esta festividad en 1998. Como curiosidad, el día elegido coincide con Santa Ana y San Joaquín, padres de la Virgen María y, por tanto, abuelos maternos de Jesús. Pero el 26 de julio no es el Día de los Abuelos en todo el mundo, sino que lo es en España, Portugal, Brasil, Cuba, Nicaragua, Honduras, Panamá y Venezuela. Fue la Asamblea General de las Naciones Unidas la que estableció el 1 de octubre como el Día Internacional de las Personas de Edad, con el objetivo de luchar contra el edadismo y promover un envejecimiento activo y saludable.

Los abuelos son la voz de la experiencia y el vínculo tan especial que desarrollan con los nietos les acredita para compartir su sabiduría y aconsejarles sobre la vida. Pero ellos también necesitan nuestro apoyo para continuar sintiéndose parte del entorno en el que viven, tomando sus propias decisiones y ayudando a construir una sociedad para todas las edades.

Los roles de los abuelos

Los abuelos tienen diferentes roles en la familia. Algunos de ellos son:

  • Imprescindibles para la conciliación laboral. La incorporación de la mujer al mercado laboral, las interminables jornadas de trabajo y la inexistencia de unos servicios públicos que ayuden a los padres a compatibilizar su vida laboral con la familiar, hacen que los abuelos se conviertan en un imprescindible salvavidas para la crianza de los niños. Se hacen cargo de ellos cuando entran y/o salen del colegio, pero también contribuyen a su correcta sociabilización, llevándoles al parque, a las extraescolares, etc.
  • Soporte económico. Muchos abuelos ayudan con su pensión a sus hijos, cuando tienen dificultades económicas. Su contribución a la economía familiar, sobre todo durante las recientes crisis, ha evitado situaciones dramáticas. Además, muchos abuelos hacen casi una jornada laboral atendiendo a sus nietos, un sueldo que los padres jamás podrían pagar a un cuidador profesional.
  • Transmisores de buenos hábitos. Los abuelos transmiten valores y buenos hábitos a sus nietos, desde la importancia de respetar a las personas o cómo comportarse ante diferentes circunstancias hasta la necesidad de cuidar la salud.

Ahora bien, los nietos son también una inyección de energía para los abuelos. Los juegos y las actividades que comparten les mantienen activos, despiertos y en contacto con el mundo que les rodea, retrasando la aparición de deterioro cognitivo o situaciones de dependencia. Ellos tienen mucho que enseñar, pero también tienen mucho que aprender.

A pesar de todos los beneficios, los abuelos están para ayudar y, sobre todo, para disfrutar de sus nietos. Su cuidado nunca debe convertirse en una obligación, porque no sería justo. Los abuelos están en un momento de su vida en el que se merecen descansar y tomar sus propias decisiones acerca de cómo, dónde y con quién quieren envejecer. Y la sociedad debe escucharles, nunca decidir por ellos.

Por todo lo expuesto, Sermade desea un ¡feliz día de los abuelos!