La sensibilidad dental es un dolor dental agudo y punzante, como un pinchazo o latigazo, provocado por la exposición de la dentina, que es la capa situada debajo del esmalte. En la dentina se encuentran numerosos túbulos dentinarios, que son unos canales microscópicos que tienen una comunicación constante con el nervio de los dientes. Si estos canales quedan expuestos, los nervios se activan con más facilidad ante determinados estímulos como pueden ser alimentos fríos o calientes, dulces o ácidos.

La sensibilidad dental también puede aparecer por un simple cepillado de dientes, a causa del roce con el cepillo e incluso, en los casos más graves, el hecho de respirar puede provocar dolor asociado con la sensibilidad.

“Cuando el dolor persiste, incluso tiempo después del estímulo, debemos realizar un diagnóstico diferencial, porque la sensibilidad puede deberse a otra patología o lesión como, por ejemplo, una caries”, explica Sara Guisado, directora de Sermade.

Sensibilidad dental en las personas mayores

El deterioro normal debido a los trastornos dentales que podemos asociar con las personas mayores, influye de manera gradual en la presencia de la sensibilidad. A medida que se cumplen años, los tejidos periodontales tienden a retraerse, exponiendo la dentina y convirtiéndose en la principal causa de sensibilidad dental en las personas mayores.

“Los tratamientos periodontales provocan una mayor exposición de la raíz del diente mientras se curan los tejidos periodontales y otros tratamientos que generan recesiones gingivales hasta que se establece el proceso de cicatrización normal, pueden desencadenar sensibilidad dental”, detalla Guisado.

Un cepillado dental inadecuado también tiene mucho que ver con la aparición de sensibilidad dental a cualquier edad. El uso de pasta dental muy abrasiva o una fuerza excesiva durante el cepillado pueden provocar el desgaste del esmalte, exponiendo la dentina y dando paso a la sensibilidad dental.

Otras causas

Otras posibles causas de sensibilidad dentaria, sobre todo en personas mayores, son:

  • Exposición de las superficies radiculares. A medida que envejecemos, las encías se retraen dejando expuestas zonas que no están protegidas por el esmalte. Entonces, la superficie de dentina expuesta es más propensa a sufrir dolor ante los estímulos externos que causan sensibilidad.
  • Presencia de caries. Cuando el dolor tiene mayor duración, debemos descartar la presencia de lesiones cariosas o procesos asociados con las mismas que obliguen a realizar tratamientos conservadores e incluso tratamientos relacionados con los conductos de las piezas afectadas.
  • Xerostomía o boca seca. Se trata de uno de los trastornos más comunes en las personas mayores, causado por determinados medicamentos, una deficiente higiene o diferentes patologías. La saliva actúa como barrera protectora contra las caries y, por tanto, la xerostomía puede contribuir a la aparición de sensibilidad dental.
  • Gingivitis y/o periodontitis. Una deficiente salud periodontal puede influir en la perdida de soporte mucoso y óseo, lo que dejará expuestas partes del diente que de otra forma estarían cubiertas. La exposición de dichas superficies aumenta la posibilidad de padecer sensibilidad dental.
  • Bruxismo y otros hábitos. Todos aquellos procesos que produzcan desgaste en la superficie de los dientes pueden dejar expuestas las estructuras dentarias. El bruxismo y hábitos como cascar avellanas o abrir tapones con los dientes pueden provocar desgastes y pequeñas fracturas dentarias dejando la dentina expuesta.
  • Patologías sistémicas como las estomacales pueden aumentar la producción de ácidos, que también pueden desgastar la dentina y aumentar el riesgo de padecer sensibilidad dental.

Cómo prevenir la sensibilidad dental

La prevención frente a la sensibilidad dental está relacionadas con:

  • Uso de cepillos suaves con filamentos redondeados.
  • Una técnica correcta de cepillado.
  • Pasta de dientes específica para la sensibilidad dental.
  • Reducir la ingesta de alimentos fríos, calientes, ácidos o dulces. Si la persona es propensa a padecer sensibilidad dental, es recomendable que termine la comida con un alimento que no estimule la producción de ácido como, por ejemplo, un trozo de pan.

¿Qué debo hacer?

Los tratamientos más innovadores implican el uso de laser para sellar los túbulos, con el fin de evitar la exposición de la raíz de los dientes y disminuir o eliminar la sensibilidad dental.

No obstante, el tratamiento realizado en la clínica odontológica tiene que ir acompañado de un adecuado cuidado preventivo en el domicilio por parte del paciente. Para ello, Sermade recomienda:

  • Seguir las instrucciones correctas de higiene oral que aconseja el dentista.
  • Usar dentífricos específicos para la sensibilidad dental.
  • Llevar una nutrición sana y equilibrada.
  • Eliminar hábitos incorrectos, como el uso de palillos tras las comidas, que pueden desgastar las zonas interproximales.