La salud bucodental y las enfermedades del corazón están relacionadas y, por tanto, un adecuado cuidado oral puede ayudar a preservar la salud cardiovascular. En el Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, que se celebra cada 14 de marzo, Sermade quiere incidir en la importancia de llevar un estilo de vida saludable y, en este sentido, una adecuada salud bucodental es fundamental.

“Las afecciones orales que se consideran de origen infeccioso e inflamatorio, como gingivitis y periodontitis, pueden provocar que los microorganismos pasen al torrente sanguíneo y se extiendan por todo el organismo, aumentando el riesgo de contraer o empeorar las enfermedades cardiovasculares”, explica el equipo médico de Sermade.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también recomienda el cuidado oral como una forma de prevenir los riesgos cardiovasculares. Y es que los números hablan por sí solos: tener algún tipo de lesión inflamatoria de los tejidos periodontales aumenta en un 25 % el riesgo de padecer una afección cardiovascular como, por ejemplo, endocarditis (infección del revestimiento del corazón) o arterioesclerosis (obstrucción de las arterias), pudiendo incluso alterar el riego sanguíneo que llega al tejido cerebral provocando una apoplejía.

Atentos a las señales

Debemos estar atentos a una serie de señales que nos dan pistas e indican que algo no va bien en el estado general de los tejidos periodontales:

  • Enrojecimiento e inflamación de las encías, así como dolor al presionar sobre los tejidos periodontales.
  • Sangrado al cepillar los dientes, comer o pasar el hilo dental.
  • Halitosis y mal sabor de boca.
  • Retracción de las encías, mostrando cada vez dientes más alargados.
  • Movimiento y separación entre las piezas dentales.

Si detectamos una o varias de estas señales, debemos acudir al odontólogo.

Cómo prevenir

Algunas enfermedades bucodentales comienzan por unos hábitos orales inadecuados, que pueden influir sobre las enfermedades cardiovasculares existentes o sobre su desarrollo. Cambiar determinados estilos de vida puede permitir prevenir, de forma conjunta, tanto la enfermedad periodontal como la enfermedad cardiovascular.

“El tabaquismo, el estrés, el sedentarismo y la obesidad se consideran factores de riesgo de enfermedad cardiovascular. Y si unimos los procesos inflamatorios de los tejidos periodontales como la periodontitis, se establece una mayor probabilidad de padecer enfermedad cardiaca coronaria”, subraya el equipo Médico de Sermade.

Por eso, Sermade propone los siguientes hábitos orales saludables que ayudan a prevenir la gingivitis y, por tanto, la evolución a una periodontitis:

  1. Mantener una correcta higiene dental, cepillando los dientes después de cada comida.
  2. Usar una pasta dentífrica específica para la prevención de las lesiones de los tejidos periodontales. Debemos prevenir el sangrado manteniendo unas encías en buen estado y sanas.
  3. El uso de colutorios inhiben la formación de biofilm (microorganismos que se adhieren a la superficie del diente) y su posterior acúmulo, controlando el desarrollo de la gingivitis.
  4. El uso correcto de la seda dental, cepillos interproximales y lo más recomendado: el uso del irrigador bucal, porque ayuda a eliminar los restos de comida que puede quedar entre los dientes que no es posible eliminar en su totalidad con el cepillado.
  5. Renovar el cepillo cada 3 meses.
  6. Acudir al dentista cada seis meses para una revisión oral, que permita conocer el estado real de salud oral del paciente.
  7. Evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Por último, el equipo Médico de Sermade destaca que una correcta relación entre profesionales multidisciplinares conlleva a una mejor prevención de la enfermedad cardiovascular, ya que permite profundizar en los factores que pueden influir en su aparición y desarrollo.