Blog · 13 de abril de 2022

Bruxismo: qué es y cómo combatirlo

Bruxismo: qué es y cómo combatirlo

El bruxismo es un trastorno que padecen las personas que aprietan y rechinan los dientes. Está asociado, principalmente, con el estrés y las anomalías del sueño como roncar o tener apneas. Como consecuencia, el paciente que padece bruxismo puede desarrollar dolor en la mandíbula, en los oídos y en las cervicales, cefaleas e incluso desgaste o fractura de las piezas dentales.

El bruxismo es una patología con una alta prevalencia entre las personas mayores. “La pérdida de mielina en las conexiones nerviosas puede aumentar la capacidad de rechinar y apretar los dientes de los pacientes que padecen párkinson, alzhéimer y otras demencias…”, asegura el doctor Luciano Bermejo, odontólgo de Sermade.

Existen dos tipos de bruxismo:


Pistas para saber si padezco bruxismo


El doctor Bermejo enumera una serie de síntomas que evidencian que la persona tiene bruxismo:

Causas del bruxismo


“No existe una etiología clara sobre qué condiciona la aparición del bruxismo. Se considera una combinación de varios factores como el estrés, la ansiedad, la tensión e incluso la rabia”, explica el doctor Bermejo.

No obstante, los principales factores que intervienen en la aparición del bruxismo son:


Tratamiento del bruxismo


El mejor tratamiento para los pacientes con bruxismo diurno es la terapia conductual, “que busca modificar los motivos que hacen que el paciente, de forma inconsciente, rechine los dientes en situaciones de ansiedad o estrés. Incluso, en casos más severos, podemos contar con terapia farmacológica que mejore el estado del paciente”, afirma el doctor Bermejo.

Por otra parte, el tratamiento más efectivo para evitar las complicaciones derivadas del desgaste dental asociado a los pacientes que presentan bruxismo nocturno es la férula de descarga. Se trata de un protector dental de plástico duro, hecho a medida, que debe ponerse el paciente para dormir y que evita que los dientes superiores entren en contacto con los inferiores, reduciendo el desgaste dental y permitiendo a los músculos de la mandíbula relajarse.

La rigidez muscular generalizada asociada a la enfermedad de Alzheimer y otras demencias agrava el bruxismo. En este caso, el tratamiento es complicado, porque los enfermos no suelen tolerar las férulas de descarga. Por eso, los especialistas deben valorar la posibilidad de pautar fármacos antiinflamatorios y analgésicos, relajantes e incluso ansiolíticos. Como terapia no farmacológica, se puede practicar un masaje en la zona afectada para relajar los músculos y facilitar la circulación.

“Además, en la actualidad, hay diversos estudios sobre otros tratamientos como el uso del Botox en la articulación temporo mandibular”, concluye el experto odontólogo de Sermade.

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